" Henri Salvador
Es al suave ritmo de este cantautor francés que escribo unas pocas líneas en este blog viajero. Mientras Odette prepara el entrante de la primera cena en “casa”, yo repaso las fotos de estos 2 últimos días. Repaso las instantáneas que hay en la cámara y las que hay en mi mente. Es increíble cómo se despiertan los sentidos cuando estás de viaje. En realidad, en nuestro día a día, pasamos por delante de miles de escenas iguales pero éstas pasan desapercibidas por la vorágine de la rutina. El recuperar estos detalles tan pequeños y grandes a la vez es uno de los grandes motivos de este viaje.
A parte de avanzar en lo que concierne a temas logísticos y estructurales, hemos dedicado gran parte de nuestro tiempo a seguir descubriendo Rio. El Pão de Açucar y el Parque da Cidade de Nitéroi (pequeña ciudad contigua a Rio a la cual hemos accedido por ferry y a cuyo parque hemos llegado con una combinación de autobús, marcha y autostop) ya están en nuestro haber.
La ciudad que nos ocupa ahora ha de ser explorada por tierra, mar y aire; de momento, ya hemos tenido unas cuantas vistas aéreas. Las escadas de Selaron, el Açaí con cereales y el cuscús blanco (mandioca con coco y leche condensada) han fascinado a Odette, quién memoriza bien todos estos lugares y manjares para cuando le toque hacer de anfitriona. Hoy, día playero en Ipanema (¿qué calor nos espera en verano si ya tenemos más que suficiente con el actual?) con sándwiches included, las compras caseras ya nos permiten volver a nuestro auténtico status: el “dominguerismo”.
Observar como cae el sol en Ipanema mientras espero que me sirvan una pequeña botella de agua me hace recordar el porqué me enamoré de esta ciudad hace ya un par de años. Y es que esta sola estampa vale más que mil obras inacabadas, aceras inestables, olores desagradables y viajes en autobuses con dudosas “iteúves” pasadas.
Un abrazo a todos. "
Aixó ja va ser fa uns dies... el 12 d'octubre és festiu al Brasil, Dia das Crianças (dels nens), tot es para com si fos un diumenge més.
No sé si queden llocs en el món ón els contrastos entre rics i pobres no facin tremolar les cames i encongir el cor. El Dia das Crianças, varem estar dinant a Niteroi amb l'Alisson, la seva dona i el seu pollito, Juliana. Després vam quedar amb un amic d'ell, que l'Adri ja coneixia, Rodrigo. Hi havia una festa a la primera favela que es va pacificar a Rio de Janeiro. Per donar-li emoció i guanyar calers, ara els tours turístics inclouen aquest lloc, Comunidade Santa Marta, a les seves rutes. Total, que feien un concert allà dalt, l'accés costava una petita fortuna i estava ple de "nois i noies bé" de Rio. El contrast era total perquè mentres uns estaven radiants i preparats per un vespre de festa, les nenes/mares de les faveles anaven baixant pel carrer amb els crios, els panyals i tota la pesca... un show.
Evidentment, no entrava al nostre pressupost personal i vàrem marxar cap a casa (s'ha de dir que vàrem aprofitar molt bé l'"avantfête" i vam fer honor a uns quants litres de cervesa. :)
Estem contents i fent mil coses.
Petons per tots des del solet i la calor! deixem algunes fotos...
Chiki y odette.. Que sepáis que desde aqui seguimos vuestras andanzas por las tierras brasileñas.. Las fotos super chulas.. Que sigáis descubriendo parajes y mostradlos para envidia de todos nosotros..
ResponderEliminarSimon y Sonia
Adri! Me gusta mucho como escribes. Literalmente visualicé la vorágime del día a día, y como pasan desapercibidos tantos detalles. Me alegro mucho de que tengan los sentidos tan abiertos y que disfruten cada cosa, cada detalle. Ufff, leerlos inspira :) Un abrazo enorme
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