martes, 6 de diciembre de 2011

Folga

Día de fiesta para los 2. Bueno, más o menos. Decidimos aprovechar la inusual salida de DiversTec (operadora de buceo en la cuál trabaja Odette, para los que anden un poco perdidos o despistados), en un día en el que no suelen trabajar, para dar un paseo de barco y para que nos hagan el favor de dejarnos, a la vuelta, a bordo del restaurante fluctuante que hay en la Praia do Forno. El sol se fue de vacaciones ya hace unos cuantos días pero eso no importa ahora; tener un día libre, el mar tan cerca y un barco gratuito (con humilde piscolabis incluido), se aprovecha.

Nos acompaña parte del equipo de trabajo de Odette: Arilson (instructor) y Wagner (Dive Master). A ellos, les hemos de sumar un infiltrado, Yuri (o “Igor” como me empeño en llamarle), que trabaja en otra operadora parceira y que dedica su también día libre a acumular horas de buceo en su notebook y echar una mano a los colegas de profesión. Mencionada la tripulación, quedan por contar 3 personas: una pareja de brasileños casados y un hispano-venezolano.

Alejandro, madrileño de adopción con tremendo acento venezolano (nos recuerda mucho a Jorge, tío de Odette, pero con estupendos tatuajes) y ciudadano del mundo, ha llegado al barco tras mi recomendación. Se hospeda en el Hostel y no dudé en ‘barrer para casa’ cuando llegó frustrado de su ‘ronda de reconocimiento’. Mal momento eligió, Domingo y última jornada del Brasilerao. Lleva 9 meses viajando sólo por toda Sudamérica. Cuando digo toda es toda. Pidió una excedencia de 2 años, cogió los ahorros de 9 años de trabajo y se hizo una ‘American Express’. Su lista de <<no se pueden perder…>> es más atractiva que la Lonely Planet. Chapeau!!!     
 
El día a bordo transcurre en anarquía y paz. Cada uno hace lo que le da la gana pero la convivencia es exquisita. La temperatura del agua no invita al baño pero el spot de hoy bien merece, por lo menos, un poco de snorkel. Lo prometido es deuda, de regreso, nos dejan en el restaurante fluctuante con algo de envidia, desconociendo nuestro porvenir: una pequeña odisea para poder disponer de más dinero de lo previsto. Una de las nuestras.

El día ha cundido, prueba de ello es Odette durmiendo en estos instantes. Así voy a acabar yo dos veces por semana a partir de este miércoles. Puestos a ponerse medallas, me voy a poner otra por “motivado”. Teniendo como objetivo el no perder la forma (ya que el fútbol aquí es meramente exhibicionista), empiezo a entrenar con un bombero-salvavidas-educador físico-profesor de surf (sí, todo a la vez). O me pongo mozo o muero en el intento. Todo sea por completar el estado de gracia y hacer honra a mi pasión.

Os dejamos unas fotos. Muchos besos para todos.










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