jueves, 19 de enero de 2012

Sin queja alguna

Feliz año 2012 a tod@s! No podía empezar de otra manera el primer post del 2012. Nuestra entrada al año fue muy light, sobretodo si se compara con las expectativas que teníamos. El Hostel en el cuál trabajo preparó una velada para los huéspedes (una cena muy chic con jamón serrano y cava Codorniu inclusive) y el staff. Odette y yo pues fuimos invitados por Karlla, la gerente, y, por que no decirlo, sacamos un poco de pecho al hablar de los productos de la tierra. Justo antes de las 12 de la noche nos fuimos para Praia Grande, punto de encuentro del pueblo entero, en la cuál se vieron fuegos artificiales tan dignos como los que se ven en Blanes a finales de Julio. A la orilla del mar, algunas personas realizaban sus ofrendas particulares al océano (ramilletes de flores) y otras saltaban “las 7 olas”. Nosotros hicimos un mix, nos comimos las 12 uvas al compás de unas campanadas imaginarias y depositamos unas flores cargadas de buenos deseos para todos. La lluvia, fiel a su cita con las fechas señaladas, aguó la fiesta. Dommage.

Después de la tormenta siempre viene la calma. Ya hace unos cuantos días que el sol ha aparecido y parece, esta vez, que ha vuelto para quedarse. Los días son calurosos y el sol pega con fuerza sin que ninguna nube sienta piedad de nosotros. Estoy recuperando los días de fiesta atrasados y esta semana, por ejemplo, hemos aprovechado para hacer algunas excursiones. Búzios nos vio llegar con nuestro descapotable de empresa (el buggy amarillo del Hostel) y nos vio curtir de algunas de sus más famosas playas. La próxima cita con la Saint Tropez brasileña (como aquí gusta que se dé a conocer) será para disfrutar de su ocio nocturno. Carla, amiga de Arantza y Odette, trabaja temporalmente en una de las más conocidas discotecas y nos ha ofrecido descuentos y facilidades para pasar una noche VIP. Tan very important person como la atención recibida por parte de Odette en mi bautismo de mar brasileño, el segundo tras Calella de Palafrugell. De su mano, y aprovechando otro día radiante, empecé a explorar las profundidades de la Ilha dos Porcos, mas allá del snorkel  habitual. Estar más familiarizado con el entorno me permitió disfrutar mucho más del paseo y acrecentó mi curiosidad por otros spots. Así mismo, sin querer caer en paternalismos, no pude evitar sentirme orgulloso de Odette, más de lo que estoy ya por muchas razones.

Nuestro visado de turista ha sido prorrogado 3 meses más, tras una larga jornada de gestiones burocráticas en Macaé, ciudad sin reclamo alguno. Encaramos ya, metidos en la segunda quincena de Enero, el último mes y medio en Arraial. Por delante quedan, cerca ya, la titulación Dive Master, el jolgorio local en Carnaval (pasaremos más tiempo trabajando que bailando) y las semanas de viaje por el Nordeste. Hoy empezamos a diseñar la ruta.     
Os mandamos muchos besos, los más especiales como siempre, para los bollitos de la familia, y dejamos unas cuantas fotos. Ah, que no se me olvide, cuelgo un video extra que aúna las disciplinas favoritas de Odette, el buceo y el baile. J   










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